Superando la cuesta de Enero

Ya ha pasado Enero, uno de los meses más intensos que seguramente me sucederán este año, difícil va a ser superarlo. Realmente he sufrido la llamada cuesta de enero, menudo mes más completito. Proyectos venideros, altibajos emocionales, cuentas bancarias a cero, cierre de año fiscal, especial entrevistas de Kafelog, tareas y trabajos por compromisos, curso de doblaje y claro, nunca dejar de lado las amistades, la familia y el ocio. Realmente necesito una agenda y más urgentemente acordarme de utilizarla.

Tras las navidades, viajes, cursos y demás facturas me llegué a encontrar la cuenta del banco en negativo. Y ahí estaba mi tía por las mañanas llamándome al móvil para pedirme un ingreso rápido en su oficina. La tarjeta de crédito la he dejado tranquilita este mes dentro de mi cartera…

Realmente es mentira, no la he dejado tranquila. Tras largas noches mirando la pantalla de mi ordenador sin hacer nada, consumiéndome en mis pensamientos, caí en la cuenta que no estaba teniendo ninguna vía de escape a semejante ebullición de ideas. Tras ordenar mi habitación, encontré bajo unos trastos del armario un lienzo inacabado. Una pintura que nunca terminé. Me quedé con la mirada clavada y me costó reaccionar. Así que bajé a la calle y me compré óleos y pinceles nuevos, desempolvé el caballete y me puse a pintar. Más de 8 años sin coger el pincel, pero mi mente solo se dedicaba a completar con colores aquel dibujo. Toda la tristeza y ansiedad estaba contenida en la punta de mis dedos y la dejaba escapar con cada movimiento suave de muñeca. Había encontrado mi vía de escape de nuevo.

Ahora tengo un lienzo en blanco, uno de mis mayores temores. Quiero pintar lo que fue mi mes de Enero, ya que ha sido una época de cambio en mi vida. Y espero realmente que no vuelva a ser un cuadro inacabado.

3 Responses to “Superando la cuesta de Enero

Leave a Reply